Se pinchó la ilusión: Los créditos hipotecarios se encarecen y el sueño de la casa propia se aleja de nuevo
Después de un respiro que nos dio esperanzas, las tasas bancarias se dispararon y los requisitos para sacar un crédito hipotecario se pusieron imposibles. ¿Volvemos a foja cero?
¡Atención, vecinos! Cuando parecía que se nos abría una ventanita para la casa propia, el panorama se puso complicado de nuevo. Después de un año donde los créditos bancarios le dieron un empujón al mercado inmobiliario, ahora la cosa se enfría y el sueño de tener las llaves en la mano se nos va escapando.Acá en Argentina, conseguir un crédito hipotecario siempre fue un parto. En 40 años, la oferta apareció a cuentagotas. Tuvimos una chance a fines de los 90, otra cortita entre 2016 y 2018, y recién en mayo de este año los bancos volvieron a ofrecerlos. ¡Fue un golazo! En julio, por ejemplo, hubo 1.393 escrituras con hipoteca, ¡un 519% más que el año anterior! En total, en siete meses, más de 8 mil operaciones.Pero, como dice el dicho, "poca alegría y mucho ruido". Según Reporte Inmobiliario, este "renacer" ya está en peligro. Las tasas de interés que cobran los bancos no paran de subir, y con la inestabilidad del dólar, todo se encarece. La bronca es que esto frena en seco las ganas de comprar y vender.Para que se den una idea: hoy, para pedir la misma plata que hace un año, necesitás ganar dos veces y media más. El costo de estos préstamos ya supera el 10%. Andrés Salinas, un economista que la tiene clara, cuenta que los bancos están "colapsando de consultas", pero ojo, "siguen subiendo la tasa y mitigando el riesgo siendo más selectivos".En medio de este quilombo, el Banco Nación parecía el salvador, manteniendo una línea con una tasa del 4,5% sobre UVA, mucho más baja que los demás. Era la opción más accesible para muchos que veían la oportunidad de llegar a su techo.Pero ¡atenti! Tomás Oubiña, otro especialista, tiró la bomba: el Nación también endureció las condiciones. Subió el puntaje de scoring crediticio de 450 a ¡909 puntos! Antes, con no tener deudas y una tarjeta activa, ya tenías chances. Ahora, tenés que tener ingresos altísimos, gastar un montón con la tarjeta y un historial impecable. Para el laburante promedio, esto es prácticamente imposible.Oubiña no se guardó nada y fue directo al grano: "Estamos ante el fin del crédito hipotecario". Y sí, la verdad es que la situación quedó picando. ¿Es algo pasajero hasta que se calme la política, o se terminó la joda de los créditos por un buen tiempo? Mientras tanto, el mercado se acomoda y a nosotros nos toca seguir remando para ver si algún día llegamos a la casa propia.