El Dólar se Pone Nervioso: El Gobierno Juega al Ajedrez para Aguantar la Banda Cambiaria hasta las Elecciones
Tras el batacazo en PBA, los mercados están que arden. El Banco Central promete defender el valor del billete verde, pero la presión crece a medida que se acercan las urnas.
El batacazo en la Provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza se dio un palo fuerte, dejó a los mercados con la boca abierta. Los analistas, que ya venían avisando, no se equivocaron: apenas se conoció el resultado, los inversores salieron corriendo y la cosa se puso áspera.La piña fue grande. Solo el lunes, las empresas que cotizan en bolsa perdieron unos 8.000 millones de dólares. En un mes, las acciones de los bancos se desplomaron casi la mitad de su valor en billetes verdes. Esto nos hace acordar a 2019, pero ojo, aquellas eran presidenciales, y ahora solo se votó por legisladores bonaerenses.Pero la preocupación no es solo por si el kirchnerismo vuelve. Los inversores miran de reojo las internas del Gobierno, las sospechas de corrupción y la falta de una reacción política fuerte después de las urnas. No solo es miedo a un "retorno K", sino también a que la administración de Milei no pueda agarrar las riendas.Si bien hubo reuniones con gobernadores, son apenas "pasos de bebé". El propio Luis "Toto" Caputo lo blanqueó: "Aunque ganemos la legislativa, vamos a necesitar a los gobernadores para las reformas después del 10 de diciembre". Un poco como "abrir el paraguas" por si las próximas elecciones tampoco pintan bien.Y claro, el dólar, como siempre, es el que más nos desvela. El viernes, la cotización tocó el techo de la banda cambiaria. Ahí salió Federico Furiase del Banco Central a decir que tienen 22.000 millones de dólares para bancar ese valor, que ahora está en $1.472. La idea es que la gente no se dolarice y se quede en pesos.Pero esta estrategia tiene su lado B. A medida que nos acerquemos al 26 de octubre, la presión va a ser cada vez mayor. Muchos esperan que después de esa fecha, el esquema de bandas desaparezca. Además, si se usan los dólares del FMI para intervenir, los bonistas, que ya están preocupados por la falta de divisas, no se lo van a tomar bien.La pregunta del millón es de dónde van a salir los 10.000 millones de dólares para pagar la deuda a inversores privados el año que viene. Esa incógnita, sin respuesta clara, es la que hace que el riesgo país esté por las nubes otra vez, arriba de los 1.100 puntos. Hoy, el valor del dólar depende más de las señales políticas que de la economía.En definitiva, si el Gobierno consigue apoyo de los gobernadores y no le va tan mal en las legislativas, quizás la cosa se calme y el dólar se mantenga. Pero si la gobernabilidad se complica y el kirchnerismo repite la buena elección, ahí sí que se armaría un quilombo importante, y el dólar podría volar mucho más alto.