¡DiCaprio y Sean Penn en un quilombo! La nueva de Paul Thomas Anderson te sacude la cabeza y ya suena para el Oscar
Leo DiCaprio y Sean Penn se las ven difíciles en "Una batalla tras otra", una peli que te muestra sin anestesia el radicalismo, la migración y el supremacismo en un Estados Unidos que arde.
Atención, gente del barrio, porque se viene un peliculón que va a dar que hablar. El gran Paul Thomas Anderson, director de joyas como "Petróleo sangriento", nos trae "Una batalla tras otra", con dos monstruos de la actuación: Leonardo DiCaprio y Sean Penn. Y ojo, que la cosa pinta movida, porque la peli se mete de lleno en temas que hoy calientan la calle: violencia, redadas migratorias y hasta grupos supremacistas.
La trama arranca con DiCaprio, que interpreta a Bob, un rebelde que no le teme a las explosiones y se dedica a la resistencia en la frontera con México junto a su compañera, Perfidia. Pero la paz no dura mucho. Cuando el temible coronel Lockjaw, encarnado por Sean Penn, se les mete en el grupo, Bob no tiene más remedio que escapar con su hija Willa, que en ese momento es una nena.
Dieciséis años después, el pasado le pasa factura. Bob, que ahora está más metido en el alcohol y las drogas que en la revolución, ve cómo su historia criminal golpea fuerte a su hija adolescente. Lockjaw, el coronel, no se olvida y lo persigue sin piedad, ordenando redadas migratorias por donde cree que Bob se esconde. ¡Un verdadero quilombo!
DiCaprio, que es un capo, cuenta que la película es una lección sobre "lo que esta nueva generación tendrá que enfrentar". Y agrega, con ironía: "Me encanta la idea de que esperas que este hombre use sus grandes habilidades de espionaje, pero no se acuerda de su clave". Clarito: el pasado vuelve y le deja un trauma a los que vienen.
El personaje de Sean Penn, el coronel Lockjaw, se enreda con un grupo de supremacistas que se hacen llamar los "Aventureros de Navidad". Penn mismo, en una entrevista, dijo que "se han vuelto menos ridículos desde que rodamos la película. Veo que la cultura se adapta para tomarlo todo en serio". DiCaprio, por su parte, no se guardó nada y comentó que la peli es "políticamente cargada, pero creo que tiene mucho que ver con lo tribales que nos hemos vuelto", y cómo "hemos parado de escucharnos".
Paul Thomas Anderson confesó que la idea de "qué pasa cuando los revolucionarios se dispersan" la "robó" de una novela de Thomas Pynchon, "Vineland". Aunque ya había adaptado otra obra de Pynchon, "Vicio propio", esta vez se tomó más libertades. "En vez de respetar el libro como lo hice con Vicio propio, medio que tomé lo que necesitaba (...) y arranqué con eso", explicó el director.
DiCaprio se puso las pilas para un personaje atípico, medio desaliñado y paranoico. Se inspiró en "El Gran Lebowski" y en el Al Pacino de "Tarde de perros". Para Leo, "la humanidad del personaje, de una forma extraña, lo hace un protagonista lleno de fallas". Y, a pesar de lo denso del tema, aseguró que "fue muy divertido hacer la película".
La película, que promete ser un golazo, llega a Latinoamérica a partir del 24 de septiembre. Aunque las críticas oficiales todavía no salieron, en las redes sociales los que la vieron ya están tirando flores y la candidatean fuerte para los Premios Oscar. ¡Habrá que verla!