Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/65305
Milagro en Beatrice

¡Zafaron de milagro! La iglesia explotó y el coro se salvó porque llegaron tarde

Una explosión devastó una iglesia en EE.UU. en 1950, pero sus 15 integrantes del coro se salvaron porque, por distintas razones, ninguno llegó a horario. ¿Pura casualidad o algo más?

¡Zafaron de milagro! La iglesia explotó y el coro se salvó porque llegaron tardeCrédito: Infobae

Arrancamos en 1950, en Beatrice, un pueblo tranqui de Nebraska, Estados Unidos. Ahí, la fe era cosa seria, y la Iglesia Bautista West End era un punto de encuentro importante. Imaginate, un lugar donde "nunca pasa nada", de repente se volvió el centro de una historia que te vuela la cabeza.La cosa es que el 1 de marzo de ese año, a las 7 y 25 de la tarde, se armó un quilombo bárbaro. La iglesia voló por los aires con un estruendo que se escuchó en todo el pueblo. Quedó hecha pelota, el techo por un lado, las paredes por otro, las campanas salieron disparadas. ¡Un desastre! La investigación dijo que fue por una fuga de gas que se prendió con el horno que el pastor había dejado encendido.Pero lo más increíble de todo es que no hubo ni un solo muerto. ¿Por qué? Porque los quince integrantes del coro, que tenían ensayo esa noche y eran recontra puntuales, ¡no llegaron a tiempo! Todos, uno por uno, por diferentes motivos, se retrasaron. Una locura, ¿no? A este suceso lo bautizaron "El milagro de Beatrice".Imaginate las excusas: la directora, Martha Paul, esperando a su hija Marilyn, que se había quedado dormida la siesta. El pastor Walter Klempel y su familia, demorados porque la hija se manchó el vestido y tuvieron que planchar otro. Una piba, Ladona, concentrada en un problema de geometría y se le fue la hora. Otra, Lucille, queriendo terminar de escuchar un programa de radio. Y así, uno por uno, cada uno con su "problema" que, al final, les salvó la vida. La probabilidad de que 15 personas, todas siempre a horario, se demoren a la vez, es casi imposible.El pueblo entero se movilizó para reconstruir la iglesia. Los sobrevivientes del coro, obvio, se pusieron las pilas a full. Esta historia no solo se quedó en Beatrice; salió en revistas como Life y hasta en programas de tele como Unsolved Mysteries. Todavía hoy, 75 años después, la gente se pregunta si fue pura casualidad o una mano divina. Los descendientes de esos coreutas, que hoy existen gracias a esos "retrasos fortuitos", son la prueba viviente de que, a veces, el destino tiene planes que ni te imaginás. Como dijo una de las coreutas, Rowena Vandegrift: "No pienso en el horror, sino en el milagro que nos permitió seguir viviendo".

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias