Ni dólar ni tasas: la criptomoneda que pica en punta entre los inversores argentinos que buscan escapar de la incertidumbre
Con la economía que no da tregua, cada vez más argentinos le están echando el ojo a Bitcoin y los CEDEARs para proteger sus pesos. Una alternativa que se mueve por fuera de las reglas tradicionales.
¿Qué son los CEDEARs? Son como un pasaporte para que tus pesos lleguen a Wall Street, permitiéndote invertir en grandes empresas de afuera, bonos en dólares y hasta en criptomonedas como el famoso Bitcoin. Lo interesante de estas monedas digitales, como el Bitcoin, es que se manejan solas, sin que ningún ministro o gobierno pueda andar imprimiéndolas para tapar agujeros fiscales. Funcionan como un banco virtual, ajeno a las decisiones políticas. Aunque todavía son una novedad para la mayoría, menos del 1% de las carteras de inversión las tienen.
A pesar de que su precio se disparó un 49 mil por ciento en sus 16 años de vida, la gran volatilidad que tiene asusta a muchos. Pero ahora, invertir en Bitcoin y Ethereum es más fácil que antes. Con solo abrir una cuenta en una entidad autorizada, ya podés entrarle a los CEDEARs de ETFs (fondos que replican el precio del Bitcoin sin que lo tengas directamente) o incluso a otras opciones como el "Dollar hedge", que mezcla plata y oro, o el "Crypto Complex", con retornos más altos pero también más riesgo. El interés creció un montón desde que se autorizó su ingreso en las bolsas del mundo el año pasado.
El Bitcoin ha tenido un recorrido zarpado, llegando a superar los 124.500 dólares hace poco. Algunos creen que todavía tiene margen para seguir subiendo antes de una corrección. Pero ojo, que no todo es color de rosa: el mercado de criptomonedas es más chico y menos líquido que los tradicionales, lo que significa que grandes movimientos pueden hacer temblar los precios. Además, el valor depende mucho de lo que la gente piense y especule, y de lo que digan los medios o las nuevas regulaciones.
Históricamente, septiembre fue un mes de ajustes para el Bitcoin, antes de repuntes importantes. Esas subibajas no son para cualquiera, y muchos inversores tradicionales prefieren ir a lo seguro con dólares o bonos de Estados Unidos. Pero la incertidumbre con la moneda local y las políticas económicas hace que cada vez más gente se pregunte cómo escapar de esa "trampa monetaria".
Nacido en 2009 de la mano de un grupo anónimo llamado Satoshi Nakamoto, el Bitcoin se convirtió en la criptomoneda más importante. No es una moneda física, es puramente digital, encriptada en una red llamada blockchain. Sus transacciones son transparentes, no se pueden censurar y se hacen sin intermediarios, lo que la convierte en un sistema financiero descentralizado, respaldado por una red de computadoras en lugar de un banco central.
Así, el Bitcoin se consolidó como una alternativa para guardar valor y un nuevo sistema de pago, transformando el mundo de las finanzas. Aunque todavía está lejos de ser masivo, su crecimiento en precio a lo largo de los años no tiene comparación con otros activos. Es una opción que, con sus riesgos, promete una forma diferente de manejar la plata en un mundo cada vez más convulsionado.