¿Se viene otra suba? El biodiesel y bioetanol hacen temblar los precios de los combustibles
Aumentos del 4% que las petroleras trasladan al precio de la nafta y gasoil. ¡Prepárense para el golpe al bolsillo!
Este jueves, el gobierno de Javier Milei decidió nuevos aumentos en el biodiesel y bioetanol. Todo esto, por supuesto, se va directo al precio de la nafta y el gasoil que pagamos en el surtidor. Las petroleras, como siempre, no se hacen rogar y ya están trasladando estos aumentos a los precios finales.
Las Resoluciones 367/2025, 368/2025 y 369/2025, firmadas por la Secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, salieron hoy en el Boletín Oficial, y no son para tomarse a la ligera. Ahora, el biodiesel pasará a costar 1.408.687 pesos por tonelada, y el bioetanol de caña de azúcar se fijó en 857,006 pesos por litro, mientras que el de maíz se establece en 785,468 pesos por litro. ¡Prepárense para que el tanque se llene con lágrimas!
Este incremento de un promedio del 4% se traduce en un golpe adicional que se siente en el bolsillo de cada automovilista. Se viene otra suba que no hace más que complicar la situación en las estaciones de servicio. Y todo esto en el marco de la Ley 27.640 de Biocombustibles, que le da carta blanca a la Secretaría de Energía para mover los precios como si fueran fichas de dominó.
Pero ojo, no todo es color de rosa para el gobierno. Las cámaras empresarias están que trinan, denunciando un atraso en los precios oficiales desde hace más de un año. La Cámara Santafesina de Energías Renovables y la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados presentaron esta semana una carta documento a la Secretaría de Energía exigiendo la publicación inmediata del valor correspondiente a septiembre. Dicen que la aplicación a medias de la fórmula de cálculo les generó un quebranto operativo de 45,5 millones de dólares. ¡Nada menos!
Además, aseguran que dejan de percibir ingresos por más de 78,8 millones de dólares desde mediados de 2024. Según los muchachos del sector privado, el biodiesel debería cotizar en dólares, ya que reemplaza al gasoil importado. ¡Un verdadero lío que podría dejar a muchos en la cuerda floja!
Y para rematar, advierten que esta situación no solo pone en jaque el equilibrio económico de las plantas, sino que también amenaza la continuidad de las inversiones y, lo más grave, los puestos de trabajo. ¡Una bomba de tiempo que podría estallar en cualquier momento!