El Gobierno celebra baja de inflación y aprieta el freno a las tasas para que la economía respire
Tras el dato de inflación más bajo de lo esperado, el Banco Central le baja el interés a las tasas para aliviar el bolsillo y reactivar la actividad económica que venía golpeada.
Desde que pasaron las elecciones, el Banco Central empezó a desinflar de a poquito la tasa de interés en la ventanilla de liquidez. Si bien hace poco era impensado, la necesidad de que los bancos tuvieran más pesos y la suba fuerte de las tasas hicieron que el Central volviera a operar con estos "pases". Este miércoles, la tasa anual fue del 35%, un bajón si se compara con el 45% que se veía antes de las elecciones.
La última licitación de deuda en pesos fue un éxito, con más del 90% refinanciado. Esto significó que se inyectaron unos 620 mil millones de pesos al sistema, de un total de 7,25 billones que vencían. Aunque esos pesos podrían quedar "sueltos", el Central tiene herramientas para absorberlos y que no hagan lío.
Así, parece que el Gobierno empieza a aflojar el mega ajuste monetario que aplicó para que el dólar no se disparara antes de las elecciones bonaerenses. Si bien el billete verde superó los $1400, no llegó al techo que se esperaba. Con este dólar un poco más alto, el equipo económico probó bajar las tasas para buscar un nuevo equilibrio.
El avance del dólar de los últimos días ya no parece tan amenazante para los precios, sobre todo después de conocerse que la inflación de agosto fue del 1,9%, igual que en julio. Esto muestra que la escalada del dólar en julio (casi un 15%) no se trasladó con la misma fuerza a los precios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, les aseguró a empresarios del sector asegurador que las tasas de interés ya se están "normalizando" y encontraron un nivel más estable. Nicolás Cappella, del Grupo IEB, lo ve como algo positivo: "este nivel de tasas altísimas no era sostenible y ahogaba el nivel de actividad".
Desde Invertir Online, Thiago Marino, analista de Estrategias de Inversión, explicó que el freno en la suba de precios se dio porque había mucha falta de plata y el crédito era carísimo. Esto limitó que las empresas subieran los precios. Sin embargo, desde la consultora LCG advierten que los mercados volátiles antes de las elecciones de octubre podrían presionar para que los precios suban de nuevo.
La señal de alerta sobre la actividad económica ya venía sonando fuerte. En julio, la construcción y la industria manufacturera mostraron un enfriamiento, según el Indec. La construcción cayó un 1,8% y la producción industrial un 2,3% respecto a junio. Esto demuestra la urgencia de que la economía vuelva a moverse.