¡Golazo de Baz Luhrmann! Un documental inédito de Elvis Presley la rompe en Toronto y lo muestra como nunca antes
El director de "Elvis" nos trae una joyita: un "poema cinematográfico" con grabaciones caseras y de giras, donde el propio Rey cuenta su vida sin filtros. ¡Para emocionarse de verdad!
¿Otro documental de Elvis? ¡Sí, y se pasó de rosca! En el Festival de Cine de Toronto, cuando sonaron los acordes de "An American Trilogy" con la voz de Elvis, a la gente le voló la cabeza. Todos, de los viejos fans a los más pibes, coincidieron: ¡este tipo cantaba de verdad, no era joda! La ovación fue de pie, hubo baile en los pasillos y hasta se subieron al escenario.
El responsable de esta locura es Baz Luhrmann, el mismo que nos trajo la película de 2022. Ahora presenta "EPiC: Elvis Presley in Concert", que él mismo describe como un "poema cinematográfico". Acá no hay narradores externos, solo la voz de Elvis y de su gente cercana, contándonos su historia sin intermediarios. Es una mezcla zarpada de imágenes inéditas de su época en Las Vegas en 1970 y de la gira del 72, donde el Rey mismo dice: "Nunca lo contaron desde mi punto de vista".
La pasión de Luhrmann por Elvis viene desde pibito, cuando en el cine de su viejo pasaban películas del artista. Esa fascinación lo llevó a dedicarle ocho años a la biopic, y ahora, a embarcarse en una búsqueda increíble. Para encontrar este material, su equipo revolvió hasta minas de sal en Kansas, donde Warner Bros. guarda sus archivos, y también en Graceland, desenterrando horas y horas de negativos y tomas en Super 8 que nadie había visto. ¡Imaginate el laburo y la guita que le metieron, solo la búsqueda costó unos 200 mil dólares!
Lo más sorprendente es que muchas de esas imágenes no tenían sonido. Pero acá se pusieron las pilas en serio: con la ayuda de Peter Jackson y tecnología de punta, ¡replicaron la voz de Elvis usando inteligencia artificial! Así pudieron darle vida a 40 minutos donde el propio Rey habla de su vida. Además, le metieron mano a temas como "In the Ghetto" para que suene mejor que nunca, y grabaron nuevos arreglos góspel para "Oh Happy Day".
Este documental no muestra al Elvis que muchos asocian con la decadencia de Las Vegas. Al contrario, lo vemos vital, en forma, innovador y súper conectado con su público y su banda. Interpreta temas que no eran suyos, como "Runaway" o "Bridge Over Troubled Water", demostrando su versatilidad y carisma. Para Luhrmann, Elvis tenía "la mejor técnica de micrófono de cualquier cantante en vivo" que conoció, ¡un verdadero fuera de serie!
La película nos regala un retrato íntimo del artista, mostrando cómo, a pesar de sus quilombos personales, seguía buscando nuevos sonidos y dándole sentido a su carrera. La reacción del público en Toronto lo dejó claro: la gente se emocionó hasta las lágrimas. Luhrmann lo resumió así: "Hubo un momento en el que quedó claro que se identificaban con él como si estuviera vivo en el escenario". Y cerró con una frase que te hace pensar: "Orfeo era un cantante tan talentoso que hasta las rocas y piedras lo seguían, y Elvis era así".