Vaca Muerta le dio un fuerte empujón a la minería: el sector creció 8,2% en julio
La producción minera de Argentina mostró un crecimiento robusto en julio, impulsada por el petróleo y gas no convencional de Vaca Muerta, aunque el panorama es variado entre sus diferentes actividades.
El gran motor de esta expansión fue, sin dudas, la extracción de petróleo crudo, que se disparó un 19,4% interanual. Y acá, el dato más relevante es el de Vaca Muerta: el petróleo no convencional que sale de ahí creció un impresionante 30,9%, dejando chiquito al convencional, que subió un 3,6%.
El gas natural también aportó lo suyo, con un incremento del 6,9% en julio. En este caso, el gas convencional tuvo un mejor rendimiento (10,8%) que el no convencional (5,0%), y en el acumulado del año, el gas ya marca una suba del 4,1%.
Pero no todo fue color de rosa. Los servicios de apoyo a la extracción de petróleo y gas, por ejemplo, tuvieron una caída del 11,9% en el mes y un 13,5% en el acumulado, lo que frenó un poco el impulso general. Por otro lado, los minerales metalíferos, como el oro y la plata, mostraron un buen repunte del 9,5%, con el oro y la plata creciendo un 13,7%, pero en el acumulado anual este rubro todavía está en baja.
Donde sí hubo un golazo fue en los minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que crecieron un 5,5% en julio. Acá la estrella es el carbonato de litio, un mineral clave para las baterías, que se expandió un increíble 63% en el mes y ya acumula una suba del 69,2% en lo que va del 2025. Una verdadera joyita.
También se destacaron la arcilla y la sal con subas del 17,7% y 14,7% respectivamente. Sin embargo, la extracción de carbón, turba y canteras se hundió más del 55% en julio, y la piedra caliza y el yeso también retrocedieron, mostrando que la actividad minera es bien heterogénea.
En resumen, el informe del Indec nos pinta un panorama mixto. Mientras Vaca Muerta con el petróleo y el litio están tirando para arriba, empujando al sector a un crecimiento del 8,2% en julio, otros rubros todavía la pelean. La minería se consolida, pero con realidades muy distintas entre sus componentes.