Estados Unidos le metió un freno a una red que vendía petróleo iraní como si fuera iraquí
Armaron un negocio millonario mezclando crudo de Irán y lo vendían como de Irak para esquivar las sanciones. La movida generaba 300 palos verdes al año y EE.UU. les cortó el chorro.
Desde Estados Unidos le pusieron el ojo a un empresario iraquí-kuwaití y a toda una red de empresas y barcos que estaban en la joda. Los acusan de contrabandear petróleo de Irán, haciéndolo pasar por crudo iraquí, todo en el marco de la campaña para presionar fuerte al gobierno de Teherán.El protagonista de esta historia es Waleed Khaled Hameed al-Samarra’i, un empresario que opera desde los Emiratos Árabes. Él, junto a sus empresas Babylon Navigation y Galaxy Oil, y nueve petroleros con bandera de Liberia, son los apuntados. La movida era simple: mezclaban a escondidas petróleo iraní con el iraquí, haciendo transferencias entre barcos en el Golfo Pérsico y en puertos de Irak. Después, lo vendían como si fuera exclusivamente de Irak, para saltarse las sanciones.Se calcula que esta maniobra les dejaba unos 300 millones de dólares por año, tanto para Irán como para el propio al-Samarra’i. Scott Bessent, del Tesoro, fue clarito: "Irak no puede ser un refugio para terroristas". Con esta medida, buscan pegarle a la billetera de Irán para que no puedan financiar ataques contra Estados Unidos y sus aliados.Para que nadie se diera cuenta de quién era el dueño de estos barcos, al-Samarra’i usaba varias empresas fantasma con base en las Islas Marshall. Además, los petroleros se ponían las pilas para esconder sus actividades: hacían transferencias peligrosas de noche, falsificaban el Sistema de Identificación Automática (AIS) y dejaban huecos sospechosos en los reportes de ubicación.Esta no es la primera vez que pasa algo así. Hace poco, en julio de 2025, la OFAC ya había sancionado a otra red parecida. Y hay más: por dos años seguidos, los registros de China muestran que importaron más petróleo "iraquí" del que Irak realmente declaró, una diferencia de unos 100 mil barriles diarios, que se traduce en más de 2.500 millones de dólares al año. El ministro de petróleo de Irak mismo reconoció que barcos iraníes usaban papeles truchos de su país y ya le habían avisado a Estados Unidos.Con estas nuevas sanciones, se bloquean todos los bienes que estas personas y empresas tengan en Estados Unidos o bajo el control de gente de allá. Además, se prohíben todas las transacciones con ellos. Un golpe duro para los que buscan hacer negocios turbios a costa de las reglas internacionales.