Con el calor encima, el ventilador de pie vuelve a jugar de titular en la casa. Y no es casualidad: enfría más barato que un aire acondicionado y hace que la boleta no te mire de reojo.
Un modelo estándar consume entre 50 y 75 watts por hora, aunque los más modernos bajan a 40. Para comparar, un split de 2250 frigorías puede gastar cerca de 1000 watts por hora. O sea: el ventilador consume hasta 20 veces menos energía.
Si uno lo usa 8 horas por día durante diciembre, enero y febrero, el gasto mensual ronda los 14,4 kWh. Con una tarifa residencial promedio de $50 por kWh, eso da unos $720 al mes. El mismo uso con aire acondicionado puede trepar a $12.000.
La diferencia pega fuerte: usar ventilador en lugar de aire acondicionado puede dejar un ahorro de más de $11.000 por mes en verano. Y si el aparato es de los que vienen con tecnología DC, el consumo puede bajar todavía más, aunque cuesten un poco más al principio.
Después, claro, está el uso de todos los días: velocidad baja, temporizador y buena ubicación hacen la diferencia. Cerrar cortinas, limpiar aspas y no dejarlo girando porque sí también suma. Al final, el calor aprieta, pero la cuenta no tiene por qué venir con susto, ¿no?

