En Sarmiento ya arrancaron los controles y conviene levantar el pie del acelerador, porque el escape modificado puede traer problemas en serio. La Comisaría 8ª empezó a aplicar la ordenanza que regula los sistemas no permitidos.
La medida apunta sobre todo a bajar el ruido de motos y otros vehículos que vienen haciendo un bardo viejo en varias zonas del departamento. Vecinos de distintas localidades vienen reclamando hace tiempo por ese tema, y ahora la cosa pasó del queja al control.
Después de los procedimientos policiales, será el Juzgado de Paz de Sarmiento el que defina las sanciones. Y no estamos hablando solo de una multa, porque la norma también prevé decomiso y destrucción del escape.
O sea: si el dispositivo no cumple con lo reglamentario, el conductor puede terminar perdiéndolo además de pagar. Y si hay reincidencia, el panorama se pone más pesado todavía, con consecuencias más severas, incluida la inhabilitación para conducir.
El reclamo también viene creciendo por el impacto de los ruidos fuertes en personas con sensibilidad auditiva. Con los controles ya en marcha, en Sarmiento la advertencia quedó clara: revisar el escape antes de salir puede evitar un flor de papelón. ¿Vale la pena quedar pagando por un ruido de más?

