Una resolución del Ministerio de Economía encendió la polémica porque habilita a las empresas de micros a ofrecer únicamente servicio “semicama”, una opción que se encuentra en la planta alta y a la que se accede por escaleras.
La medida genera ruido por su impacto directo en el viaje de las personas con discapacidad, que podrían quedar con menos alternativas al momento de trasladarse. En la práctica, la decisión abre dudas sobre cómo se garantizará un acceso más cómodo y seguro para quienes necesitan condiciones especiales para viajar.
En una comunidad donde el micro sigue siendo una de las formas más usadas para moverse entre localidades, cualquier cambio en el servicio pega de lleno en la vida cotidiana de los pasajeros. Por eso, la resolución no pasó desapercibida y ya despertó críticas por lo que implica para la accesibilidad.

