Un caso que generó bronca y mucha angustia en Tucumán quedó bajo la lupa de la Justicia. Una pareja que esperaba una nena terminó recibiendo un varón en el Hospital Regional de Concepción “Miguel Belascuain”, y ahora se intenta determinar si hubo un error en la identificación del bebé o una equivocación en las ecografías previas al parto.
Todo empezó el viernes 14 de agosto, cuando una joven de 23 años tuvo una cesárea de urgencia por una bradicardia fetal. Por el riesgo de vida, al recién nacido lo llevaron enseguida a Neonatología para estabilizarlo y, horas después, se lo entregaron a sus padres.
El problema apareció recién cuando la familia lo cambió por primera vez. Ahí advirtieron que el bebé era de sexo masculino, algo que no coincidía con lo que mostraban los estudios previos. El recién nacido estaba vestido de rosa y tenía aritos, detalles que reforzaban la idea de que se trataba de una nena.
Ante esa situación, la familia hizo la denuncia y la Justicia abrió una investigación de oficio. La Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad intervino para reconstruir qué pasó desde la cesárea hasta la entrega del niño.
Como ese mismo viernes hubo cinco partos en la misma franja horaria, se resolvió hacer estudios genéticos a los cinco bebés. Las muestras de ADN fueron tomadas el sábado por la mañana por el Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), con la colaboración voluntaria de las otras cuatro madres.
Mientras tanto, el hospital reconoció una falla administrativa y técnica en la entrega. También informó que el bebé nació a las 11.45 y pesó 3,350 gramos. Además, se abrió un sumario interno para revisar lo ocurrido y definir responsabilidades.
Desde el Ministerio de Salud local señalaron que la madre y el recién nacido están en buen estado de salud y que ambos siguen bajo contención profesional, a la espera de los resultados genéticos que permitan confirmar el vínculo biológico.

