Un grupo de senadores encabezado por Alejandra Vigo, junto a Carlos Espínola, Edith Terenzi y Beatriz Ávila, presentó un proyecto para pedirle al Poder Ejecutivo que ordene al Conicet prorrogar de manera inmediata las Becas Internas Posdoctorales que vencieron el 31 de julio de 2026.
La movida apunta a quienes se anotaron en la convocatoria 2025 para entrar a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico, y busca evitar que se queden sin ingresos mientras esperan la definición. Según el texto, la situación alcanzaría a entre 375 y 400 becarios en todo el país.
En los fundamentos, los legisladores remarcan que estas becas suelen prorrogarse mientras se evalúan los ingresos a la carrera científica, y que cortar ese esquema por una cuestión presupuestaria deja en una situación muy complicada a profesionales que vienen sosteniendo años de formación universitaria y de posgrado con apoyo del Estado.
También advierten que los plazos de evaluación podrían estirarse hasta dos años, lo que dejaría a los postulantes sin una fuente de trabajo en ese tiempo si no se extienden las becas. Para quienes están metidos de lleno en investigación, eso significa incertidumbre total y, en muchos casos, la necesidad de buscar otra salida laboral para poder seguir tirando.
El proyecto además pone el foco en el riesgo de una nueva “fuga de cerebros”. La preocupación es que, si no se resuelve esta transición, muchos investigadores terminen yéndose o dejando la actividad científica, con el impacto que eso tendría en equipos ya armados y en el desarrollo científico de Argentina.
Por eso, la propuesta pide que, de forma excepcional, las becas posdoctorales sigan vigentes hasta que se publiquen los resultados y, si corresponde, los seleccionados puedan incorporarse al Conicet.

