El último fin de semana largo volvió a mover fuerte el turismo en todo el país: 1.074.171 personas viajaron por el feriado del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín y dejaron un impacto económico de $245.907 millones, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Para la gente, eso se traduce en una postal bastante conocida: más salidas, sí, pero con el bolsillo más apretado. La estadía promedio fue de dos días, por debajo de los 2,3 días del mismo feriado de 2023, y el gasto diario promedio llegó a $114.464, con una caída real del 13,2%.
En el ida y vuelta de ese movimiento, también bajó el gasto total: retrocedió un 6,3% en términos reales. En otras palabras, hubo viaje, pero con escapadas más cortas, reservas sobre la hora y un consumo mucho más cuidado.
La tendencia se vio en varios puntos del país. Bariloche y el área de Santiago del Estero-La Banda estuvieron cerca del 100% de ocupación, empujados por eventos y celebraciones. En la provincia de Buenos Aires, Tandil llegó al 90%, mientras que los destinos de la Costa Atlántica quedaron por debajo del 50%.
En la Ciudad de Buenos Aires, más de 100.000 visitantes recorrieron distintos puntos durante el feriado y la ocupación hotelera alcanzó el 66%.
Con este fin de semana largo ya son siete los registrados en 2026. En conjunto, movilizaron a más de 11,4 millones de turistas y generaron un impacto económico acumulado de alrededor de $3,08 billones.
El balance deja una señal clara también para los destinos más chicos y para el comercio local: hay ganas de salir y de moverse, pero cada vez pesa más cuánto dura el paseo y cuánto se puede gastar en cada parada.

