A veces todo arranca con una pantalla prendida y una cabeza curiosa. A Laura Balmaceda le pasó a los 11 años, cuando vio un documental sobre astronomía y no soltó más esa idea.
Desde ahí, la historia se fue agrandando sola. Estudió en San Juan, pasó por Brasil, Alemania y España, y terminó vinculada con científicos de la NASA, en una carrera que parece de película, pero es bien real.
La astrónoma contó su recorrido en el programa “La Tarde es Nuestra”, con Marisa López. Ahí explicó que hoy su laburo está enfocado en el Sol, esa estrella que nos ilumina, pero también puede mover el tablero tecnológico cuando se pone intensa.
Su trabajo apunta a entender las eyecciones de masa coronal, esas expulsiones de plasma que viajan por el Sistema Solar. Algunas pueden llegar a la Tierra y alterar comunicaciones, porque el espacio no es un paseo tranquilo ni ahí.

En su recuerdo de San Juan también aparece una pieza clave: los instrumentos instalados en la Estación de Altura Carlos U. Cesco, en la Universidad Nacional de San Juan. Para ella, esos telescopios fueron la primera puerta al estudio del Sol, y ahí se le prendió la lamparita en serio.
Después siguieron los estudios en otros países, el trabajo con investigadores de la Universidad George Mason y el contacto con el Goddard Space Flight Center, uno de los centros fuertes de la agencia espacial estadounidense. En ese camino, Balmaceda también remarcó el valor de la educación pública y dejó un consejo bien al hueso: estudiar, aprovechar las oportunidades y estar preparados. ¿Quién diría que un documental podía abrir semejante viaje?

