Si tenés un familiar diabético afiliado a PAMI, atajate: según la delegada de APPAMIA en San Juan, Sandra Brizuela, el reempadronamiento tiene cupo limitado. "Tenemos una cantidad acotada de tres pacientes que podemos reempadronar por día", contó.
El dato se conoce en medio de un quilombo más grande. Esta semana APPAMIA hizo un paro general de 72 horas en todo el país, reclamando que se actualicen los valores que cobran los médicos de cabecera y odontólogos.
En San Juan la cosa viene fea desde abril, cuando los profesionales denunciaron una caída de casi el 50% en sus ingresos por cambios en cómo se armaba la remuneración. Y esa baja, dice Brizuela, hizo que varios médicos se replanteen seguir en el sistema.
Para entender el mapa actual hay que ir para atrás. Hasta 2017 todos los médicos de cabecera pasaban por la Asociación de Médicos de Cabecera para trabajar con PAMI; ese año se abrió la puerta para que algunos empezaran a laburar directo con el organismo.
"En 2017 se hizo una pequeña apertura", explicó Brizuela. Hoy en San Juan son 28 los médicos que trabajan en forma directa con PAMI, y 15 de ellos están afiliados a APPAMIA, aunque la mayoría de los profesionales sigue bajo la Asociación de Médicos de Cabecera.
Volviendo al tema de los diabéticos: la versión oficial de PAMI no habla de ningún límite de tres pacientes por día. Lo que sí confirmó el organismo es que desde el 8 de junio de 2026 cambió el procedimiento: ahora hay que adjuntar laboratorio para empadronar y el médico solo puede sumar afiliados de su misma UGL.
Además, los pacientes con diabetes tienen que actualizar todos los años datos como la hemoglobina glicosilada y la glucemia para no caerse del padrón. A cambio, PAMI cubre al 100% insulinas, hipoglucemiantes orales y los insumos para controlar la enfermedad.
Con los anteojos pasa algo parecido: Brizuela dice que hubo recortes y cambios en las condiciones de acceso respecto a otras épocas. PAMI, en cambio, sostiene que la cobertura sigue firme: un par de lentes cada dos años, con orden electrónica de un oftalmólogo de la cartilla.
Donde el panorama se complica de verdad es con las prótesis odontológicas. Algunos dentistas volvieron a atender afiliados de PAMI, pero con el freno de mano puesto.
"Lo hacen a cuentagotas porque como les están debiendo también no pueden solventar los gastos que requiere hacer una prótesis", resumió la delegada. Traducido: los materiales salen caro y la deuda del organismo con los profesionales no ayuda.
La prestación no se cayó del mapa, pero conseguirla depende de qué odontólogo de la cartilla te toque y cuánta paciencia tengas. Para el afiliado de a pie, la cuenta es simple: más trámites, más vueltas con el médico de cabecera y menos certezas de cuándo te toca el turno.
¿La moraleja? En PAMI, como en el colectivo, a veces hay que hacer fila igual aunque el cartel diga que el servicio está completo.

