Hay gente que pasa la semana tranqui y el finde se larga a la cancha como si nada. Esos son los llamados “atletas del domingo”, y conviene no subestimarlos.
El cardiólogo sanjuanino Gustavo Alcalá explicó que el grupo que más atención necesita está entre los 45 y 55 años. Ahí suelen pesar el sobrepeso, el colesterol alto, la presión elevada y la glucemia fuera de rango.
Según detalló, una de las causas más comunes de infarto a esa edad es la obstrucción de una arteria coronaria por depósitos de grasa, lo que se conoce como aterosclerosis. O sea: el cuerpo a veces avisa, pero uno sigue como si estuviera para una final de barrio.
Alcalá fue directo con los síntomas: dolor u opresión en el pecho, falta de aire, mareos y transpiración fría. Si aparece alguno de esos signos, el consejo es frenar enseguida y buscar asistencia médica, sin hacerse el guapo ni probar remedios caseros.
La advertencia vino acompañada por un simulacro de infarto realizado el sábado pasado en una empresa minera ubicada a unas dos horas de la Capital de San Juan. Participaron especialistas externos y hubo aval de la Federación Argentina de Cardiología, con un trabajador y luego un maniquí para simular la atención y el traslado.
En ese ejercicio también se revisaron los tiempos de respuesta del sistema sanitario. Los especialistas evaluaron el hospital de Albardón y concluyeron que, ante un caso así, la ambulancia no debía desviarse hacia ese centro y tenía que seguir directo a la Capital. ¿La cuenta final? En esto, mejor llegar a tiempo que quedar pagando.

