Villa Krause festejó sus 113 años con una mezcla que le quedó pintada: obras, memoria y fe. La ciudad de Rawson sumó 205 luminarias nuevas y también reconoció a vecinos que dejaron huella.
La movida reunió a autoridades, instituciones y familias en una jornada bien cargada de historia. Hubo mejoras en el centro, mantenimiento de espacios públicos y tareas de embellecimiento que le cambiaron la cara al paseo.
Entre los trabajos aparecieron carteles con nombres de calles, pintura de mobiliario urbano, columnas de iluminación, bolardos y sendas peatonales. También se puso en valor la fachada de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Andacollo y se repasó a fondo la Plaza Centenario.
El intendente Carlos Munisaga encabezó las actividades junto a autoridades provinciales, municipales y representantes de instituciones educativas y religiosas. En el acto distinguieron a Gustavo Toledano, Elva del Carmen Zárate, el presbítero Alfredo Ariza Espinar, Gladys Sastriques y Rubén Soria.
La celebración también coincidió con el cierre de la tradicional Fiesta Chica en honor a Nuestra Señora del Rosario de Andacollo. Hubo procesión, misa y el clásico homenaje de los danzantes a la Virgen, porque en Villa Krause la historia no solo se cuenta: también se camina, se reza y se festeja, ¿vio?

