La Corporación para el Desarrollo y la Integración Paso Agua Negra (CORPAN), de Coquimbo, y la Asociación para el Desarrollo e Integración Paso de Agua Negra (DIPAN), de San Juan, movieron una ficha fuerte. Presentaron un proyecto para recuperar la conexión aérea entre San Juan y La Serena con un régimen especial.
La propuesta apunta a que la ruta sea reconocida como una conectividad estratégica de interés público. Traducido al llano: quieren que volar entre ambas ciudades deje de salir como si fuera un viaje larguísimo, cuando en realidad están separadas por apenas 318 kilómetros en línea recta.
El tema no es menor, porque hoy no hay vuelos directos regulares entre las dos ciudades. Y cuando el Paso Agua Negra se cierra por nieve, derrumbes o movimientos sísmicos, la cosa queda más trabada que chango con mochila en la cuesta.
El nudo está en la tarifa. En Argentina, la rebaja aérea regional solo alcanza a tramos de hasta 300 kilómetros, mientras que este vuelo supera ese límite por apenas 18 kilómetros. Por eso, hoy se cobra como si fuera una ruta internacional de larga distancia.
Si el planteo avanza, la tasa bajaría de 57 a 25,16 dólares por pasajero, una reducción del 55,9%. Ahora la pelota pasa al Comité de Integración Agua Negra, donde deberán sentarse San Juan, Coquimbo, las cancillerías y los organismos de aviación civil. ¿Será la vuelta que venían esperando?

