San Juan se sentó a negociar los aviones como quien afina una herramienta de laburo: si la minería crece, la conectividad también quiere su parte. El martes, el Gobierno provincial juntó a los CEO de 11 aerolíneas con empresas de cobre y oro para pedir más vuelos, sobre todo a Chile y Perú.
La reunión fue parte del Quinto Encuentro Conjunto de Empresas Aerocomerciales, pero no dejó anuncios cerrados. Los pedidos quedaron arriba de la mesa y ahora las mineras deberán mandar datos más finos sobre cuántos asientos, vuelos y carga necesitan de verdad.
El ministro de Minería, Juan Pablo Perea, celebró que su cartera se haya sentado por primera vez junto a Turismo y Producción. Dijo que la conectividad aérea ya no se piensa solo para el turismo, sino también para la minería y la producción, que no paran de empujar.
Desde el sector minero pidieron tres cosas bien concretas: más vuelos diarios a Buenos Aires, mejores conexiones de cabotaje y rutas directas a Santiago de Chile y Lima. La idea es mover personal técnico, repuestos y carga pesada sin dar tantas vueltas, porque ahí se va tiempo y plata.
El ministro de Turismo, Guido Romero, fue prudente y avisó que todavía faltan datos privados para que las empresas aerocomerciales hagan números. Aeropuertos Argentina 2000 también pidió un informe con pasajeros y carga a mediano y largo plazo, aunque dejó una buena: el Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento ya está listo para sumar vuelos internacionales sin obras previas. ¿Ahora quién mueve primero, las mineras o las aerolíneas?

