Los vehículos amontonados en los depósitos judiciales de San Juan ya tienen salida: subasta o chatarra, según cómo estén. La Cámara de Diputados aprobó este jueves cambios a la llamada ley de chatarra y abrió la puerta para rematar autos, motos y camionetas.
La movida apunta a descomprimir, sobre todo, el Depósito Judicial de 9 de Julio, donde los rodados ocupan bastante espacio. Hasta ahora, la salida más conocida era compactarlos y convertirlos en chatarra, y esa opción seguirá firme.
Con la nueva norma, el Ministerio de Gobierno podrá impulsar remates de las unidades que, tras una evaluación técnica, todavía puedan volver a circular. También se podrán ofrecer las que no sirvan para andar, pero sí para rescatar repuestos.
Eso sí: nada de salir corriendo a buscar ofertas. El procedimiento quedará atado a la reglamentación que deberá fijar el Poder Ejecutivo, con condiciones de publicidad y transparencia. Podrán participar particulares y empresas interesadas en llevarse vehículos o piezas.
Por ahora, no hay plazo definido para esa reglamentación, según fuentes legislativas. Y la plata que entre por los remates o por la chatarra podrá ir a obras, programas sociales, campañas ambientales y asistencia a personas en situación de vulnerabilidad. Un depósito más liviano y fondos para la provincia: negocio redondo, ¿no?

