Cada 29 de agosto, el país celebra el Día Nacional del Árbol. Y en San Juan, donde el calor no da tregua, la fecha pega justo en una llaga bien conocida: cuidar el verde no es un lujo, es casi un laburo de supervivencia.
El subsecretario de Servicios y Ambiente de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan, Lisandro Cevinelli, explicó que el panorama del arbolado urbano está complicado. Dijo que durante esta gestión ya erradicaron más de mil árboles, sobre todo los secos y con riesgo de caída.
“En general, el estado es bastante complejo porque no ha habido una renovación del arbolado público durante muchos años”, señaló. Por eso, también hacen podas cuando hay cables, ramas quebradas o problemas con el paso de autos y peatones, para que la cosa no quede picando en la calle.
Otro frente caliente son las podas mal hechas por particulares y la falta de riego en algunos barrios. Cevinelli advirtió que el municipio trabajó en más de 15 pasantes para recuperar el ingreso de agua, pero todavía hay sectores donde las redes no están bien o el caudal no alcanza.
El funcionario recordó que los frentistas deben colaborar con el cuidado de los árboles que están frente a sus casas. También dijo que las intervenciones deben hacerlas los equipos municipales, porque las multas por incumplir pueden llegar a cerca de $1,5 millones. Mientras tanto, ya arrancó un plan para forestar más de mil árboles. ¿La misión? Que San Juan tenga más sombra y menos excusas para andar a pleno sol, viste.

