En Rivadavia no aflojan con el pavimento y ahora el turno es del Loteo Rumbos. La Municipalidad avanza con una obra financiada con recursos propios, sin esperar que la cosa caiga del cielo.
La intervención forma parte del Plan de Pavimento Municipal y apunta a mejorar la circulación en todo el barrio. La idea es simple: calles más parejas, menos polvo y un poco más de alivio para las familias que viven ahí.
Por ahora, los pasajes internos ya quedaron pavimentados. En la calle principal, en cambio, la obra lleva un 30% de avance, mientras los equipos siguen con tareas de nivelación y preparación del terreno.
Desde el municipio aseguran que el trabajo seguirá de manera progresiva hasta completar todo el trazado urbano del loteo. Con eso buscan mejorar la conectividad interna, la accesibilidad y la seguridad vial, que nunca vienen de más.
Además, esta obra se suma a otras mejoras ya hechas en el barrio, como la plaza construida y equipada. En Rivadavia le están metiendo ficha al lugar, así que en el Loteo Rumbos la pregunta es obvia: ¿cuánto falta para que quede todo pipí cucú?

