La Dirección Náutica, que depende de la Subsecretaría de Alto Rendimiento de la Secretaría de Deporte, está llevando adelante simulacros sorpresa en distintos diques y espejos de agua de San Juan. La idea es simple: entrenar al personal como si se tratara de una emergencia real y ver cómo responde cada equipo.
Estos operativos se hacen sin aviso previo para medir tres puntos clave: cuánto tardan en salir a intervenir desde que entra la alerta, cómo funciona la cadena de mando y las comunicaciones, y qué cosas hay que corregir para mejorar la respuesta.
La movida apunta a llegar mejor parados a la próxima temporada estival, cuando suele haber más actividad en los diques y crece la necesidad de estar atentos. Para la gente que visita estos lugares, eso significa un refuerzo extra en prevención y una mayor preparación ante cualquier urgencia acuática.
La iniciativa está a cargo del Departamento Náutico y Deporte Motor y del equipo de Seguridad Náutica, con la participación de Raúl Quiroga, Javier Agüero, Víctor Meglioli, Norma Muniello, Raúl Fuentes y Pablo Quiroga, bajo la dirección de Jorge Maldonado y el Profesor Eduardo Cerimedo.

