En Rawson no quieren esperar a que el problema se haga sentir en la calle. Por eso, el municipio puso en marcha un operativo para detectar cables caídos en la vía pública y cortar de raíz cualquier riesgo.
Pedro Fernández, director de área eléctrica de la comuna, contó que los equipos recorren distintos barrios para relevar el estado del cableado. La idea es llegar antes de que un cable suelto termine complicando a un vecino o a un automovilista.
El trabajo apunta a ubicar los puntos más delicados y actuar a tiempo. En estos casos, la prevención vale oro, porque un cable caído no avisa ni pide permiso.
Desde el municipio también pidieron una mano a los vecinos: si ven un cable caído, no lo toquen ni intenten moverlo. Lo correcto es avisar enseguida a las autoridades para que intervenga un equipo técnico, ¿para qué hacerse el héroe?

