La industria quiere respirar un poco, porque con costos altos y ventas flojas la cuenta no cierra fácil. Hugo Goransky, de la Unión Industrial Argentina, habló en Radio Mil20 y puso sobre la mesa el reclamo del sector.
El dirigente contó que la UIA empuja un régimen de incentivos para la industria, parecido al RIGI, pero pensado para empresas productivas. La idea es bajar la presión impositiva y hacer más competitivo al laburo local.
Entre los pedidos que mencionó aparecen dos clásicos de la discusión argentina: bajar el impuesto a las ganancias del 35% al 25% y achicar, de a poco, Ingresos Brutos. Como resumió Goransky, la intención es vender productos y no impuestos.
También valoró la suspensión de embargos por parte de ARCA, algo que la UIA venía reclamando. Según explicó, muchas pymes priorizaron salarios, servicios y gastos del día a día, y después quedaron con deudas encima.
Cuando bajó a tierra el panorama de San Juan, no pintó todo igual. Dijo que textil y calzado atraviesan un momento complicado por el aumento de los costos energéticos, la caída de las ventas, el crédito más duro y la cadena de pagos que viene a los tumbos. ¿Y así quién se pone a invertir tranquilo?

