La comunidad de Lotes de Álvarez, en Caucete, se puso en movimiento por Samira Moreta. La niña atraviesa un momento delicado de salud después de complicaciones tras una operación por desviación de columna.
Su familia salió a pedir algo simple y fuerte a la vez: oración, acompañamiento y mensajes de esperanza. En estos casos, cuando la espera se hace larga, cualquier gesto suma un montón.
Samira tiene 10 años y permanece internada en terapia intensiva. Sus seres queridos esperan una evolución favorable, mientras pasan horas de mucha preocupación y con el corazón en la mano.
La convocatoria apunta a que más vecinos se sumen a esta cadena de oración. La idea es acompañar a la nena y también a su familia en este momento difícil, sin vueltas y con toda la fe posible.
El pedido ya empezó a circular para que llegue a más personas. Y cuando la esperanza se comparte, a veces hace más ruido que cualquier otra cosa, ¿no?

