El consumo de verduras no levanta en San Juan y los números vienen torcidos para los productores. En la Finca Don Pepe, de José, una jaula de lechuga se vende a $2.500 y deja apenas $500 de ganancia.
“Cuando te ponés a sacar costos, no te queda nada”, resumió el productor de Médano de Oro. Y la cuenta se pone más picante cuando los gastos suben más rápido que lo que paga la verdulería del barrio.
A ese cuadro se le sumó el golpe de las heladas de septiembre de 2026, que afectaron a buena parte de los valles productivos de la provincia. En la finca, el frío dañó alrededor de una hectárea de zapallo y calabaza, con dos semanas de atraso en la cosecha.
La Sociedad de Chacareros Temporarios de San Juan habla de una caída del consumo de entre 20% y 30% entre febrero de 2025 y febrero de 2026. Su presidente, Sergio López, dijo que la gente dejó de comprar para toda la semana y ahora lleva solo lo justo para el día.
Mientras tanto, los productores intentan mover la aguja con una campaña en redes bajo el lema “del campo a la mesa”, para empujar la venta de hortalizas del Mercado Concentrado de Rawson. Porque si el bolsillo aprieta, la verdura queda mirando desde la góndola, ¿no?
El problema no se queda en la provincia. Un informe de la Unión Frutihortícola Argentina mostró que en Mendoza el zapallito italiano llegó a valer entre $70.000 y $80.000 el cajón en invierno y después cayó a $4.000 o $5.000, por debajo del costo de producción.
José contó que solo la hectárea de lechuga le cuesta más de $2.000.000 hasta la cosecha. Entre fertilizantes, protecciones por planta y carpidas permanentes, el laburo no afloja y los gastos tampoco.
Encima, buena parte de los insumos está atada al dólar, aunque se pague en pesos. Y como si faltara algo, también escasea la mano de obra estable: un lunes esperaba dos empleados y apareció uno solo, a las tres de la tarde.
La Finca Don Pepe tiene 14 hectáreas y está en manos de la familia de José desde hace cuatro generaciones. El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, confirmó más de 10.000 hectáreas afectadas por las heladas entre San Juan y Mendoza.
Ahora la provincia gestiona ante la Nación la declaración de emergencia agropecuaria y el sector pide créditos accesibles y una mesa de trabajo. Porque, si no se mueve la rueda, van a quedar menos manos en el campo y más preguntas que respuestas.

