La construcción de 30 nuevos barrios en San Juan ya empezó a mover la aguja en un rubro que conoce bien el laburo pesado. Tras el anuncio del gobernador Marcelo Orrego, desde la Cámara Argentina de la Construcción salieron a marcar que el plan puede reactivar la actividad y empujar el empleo.
La cosa no pasa solo por la gente que va a levantar paredes. Detrás de cada vivienda aparecen metalúrgicas, carpinterías, empresas de aluminio y un montón de proveedores que también se prenden al movimiento. O sea: no es una obra sola, es una cadena que se pone a andar.
Julián Rins, vicepresidente de la Cámara Argentina de la Construcción, delegación San Juan, dijo que el impacto será importante, aunque todavía es temprano para cerrar un número definitivo. Explicó que la generación de empleo va a crecer de manera progresiva, a medida que arranquen los distintos conjuntos habitacionales.
“Esto va a generar mucha mano de obra. No quiero dar un número porque es relativo, pero será una cifra muy importante”, señaló. También aclaró que los proyectos no van a empezar todos juntos, así que el movimiento será escalonado y no de un saque.
Entre los datos que más llaman la atención está la estimación de hasta dos puestos de trabajo por cada vivienda en obra, sumando empleo directo e indirecto. Según Rins, el pico de actividad podría llegar en cuatro, cinco o seis meses, cuando las obras estén en su punto más alto. ¿Quién dijo que una casa no mueve toda una rueda?
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