Las manos de las hermanas del Carmelo de María, en Villa Independencia, Caucete, hicieron llegar hasta el papa León XIV un regalo bien sanjuanino. Fue un chal tejido a mano, con lana de oveja y telar manual, de esos que llevan paciencia y oficio.
La historia la contó la hermana María Silvina de Jesús en una charla con el programa Buena Gente, de AM 1020. Ahí explicó cómo armaron la prenda y cómo es la vida en el monasterio, donde la oración y el trabajo artesanal van de la mano.
Según relató, el chal demandó entre 20 días y un mes de tarea, contando la preparación del telar y el tejido. La pieza salió en tonos blancos y grises matizados, toda hecha a mano, sin atajos ni magia: puro laburo fino.
La idea nació por pedido de monseñor Jorge Lozano, que quería llevarle al Papa un obsequio con sello de San Juan. El arzobispo conocía el trabajo de las hermanas y les propuso una prenda que representara la tradición local. Y parece que la apuesta salió redonda.
Para las religiosas, el chal fue mucho más que una artesanía linda. También significó mostrar el trabajo de las tejedoras sanjuaninas y sostener una actividad que forma parte de la vida diaria del convento. Quienes quieran conocer sus piezas o hacer encargos pueden acercarse al monasterio o llamar al 264 444-9479.

