Con motivo del Día de la Educación Vial, la Departamental 7 (D7) de la Policía de San Juan se metió en escuelas de Capital y llevó una charla para los más chicos. La idea fue simple: aprender desde temprano para no andar haciendo cualquiera en la calle.
La actividad estuvo a cargo del comisario Silvio Fuentes, que explicó conceptos básicos de seguridad vial. Habló del respeto por las señales, los semáforos y esas reglas que, si uno las salta, después terminan en un lindo quilombo.
Pero la movida no quedó solo en el aula. La D7 quiso que el mensaje también llegue a la casa, porque el tránsito no se aprende solo mirando el pizarrón.
Por eso, los chicos se llevaron una tarea bastante directa: si ven a sus padres cometer una infracción de tránsito, tienen que avisarlo. Una especie de control familiar, versión escolar, para que los grandes no se hagan los distraídos al volante. ¿Quién dijo que la maestra no puede seguir la lección en casa?

