La construcción sanjuanina todavía no volvió a su mejor versión, pero ya dejó atrás los días más pesados. Hoy hay unos 8.000 trabajadores en actividad, bastante menos que los 12.000 obreros de su techo histórico.
Ramón Martínez, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción en San Juan, habló de un cambio de clima sin vender humo. Dijo que ven “un poco de ilusión” y “un poquito de luz al final del túnel”, después de lo que pasaron.
La otra gran pregunta está en la plata de los bonos que colocó la Provincia en el mercado internacional. Las empresas todavía esperan saber en qué obras se va a usar ese dinero, aunque en los pasillos ya suenan rutas y otras tareas de infraestructura.
Mientras tanto, el movimiento más firme viene por el lado de la minería. La obra del camino de acceso a Vicuña ya sumó mano de obra del sector, y Martínez dijo que eso va a seguir porque es lo más grande que viene por ahora.
También está en carpeta la licitación de la línea eléctrica para Vicuña, otra obra que promete meter bastante personal. La Cámara quiere que el contrato quede en manos sanjuaninas y que las empresas locales no miren todo desde la vereda, porque acá la torta es grande, pero no alcanza para que uno solo se la coma entera, ¿vio?

