La Banda de Música del Servicio Penitenciario Provincial cumplió su primer año y lo celebró con novedades que le vienen como anillo al dedo. Hubo donación de instrumentos y también un espacio propio para ensayar sin andar de un lado a otro.
El acto fue en el camping del Servicio Penitenciario Provincial y juntó a autoridades, personal, instructores, familiares e invitados. Encabezaron la actividad Enrique Delgado, Carlos Suárez y Norma Iragorre, en una jornada que tuvo más de celebración que de protocolo duro y parejo.
Desde su creación, la banda se convirtió en una nueva expresión artística dentro de la institución. Acompaña ceremonias y actos oficiales, y también le pone música a un trabajo que se sostiene con ensayo, disciplina y bastante constancia.
Durante la jornada entregaron instrumentos donados por Carlos Cerimedo, efectivo retirado de la Policía de San Juan y presidente de la mutual de las Fuerzas Armadas, acompañado por Alejandro Cerimedo, director del CISEM 911. El aporte suma herramientas para que la agrupación siga creciendo sin quedar a pata.
Además, se puso en valor el trabajo del área de Infraestructura, que acondicionó un lugar para los ensayos y el resguardo de los instrumentos. Rolando Díaz remarcó que la consolidación fortalece el sentido de pertenencia y eleva la vara del Servicio Penitenciario, así que la banda ya no es promesa: va tomando forma en serio, ¿eh?

