Fortescue movió una pieza pesada en su tablero y apartó a un ejecutivo investigado por presuntos hechos de acoso sexual e intimidación. La compañía australiana decidió que quede sin tareas hasta que termine la investigación.
El caso quedó en manos del estudio jurídico MinterEllison, contratado afuera para revisar las acusaciones. Por ahora, la empresa no dio el nombre del empleado ni adelantó conclusiones. O sea: la novela sigue, pero sin final a la vista.
La medida cambió lo que la firma había dicho días atrás. En la presentación de resultados, Agustín “Gus” Pichot había explicado que, con el asesoramiento legal recibido, no hacía falta correr al directivo de su puesto.
Pero después volvieron a consultar especialistas externos y dieron marcha atrás. Ahora el trabajador quedó apartado mientras avanzan las averiguaciones, una decisión que en una minera de este tamaño no se toma porque sí.
El tema pegó fuerte en San Juan porque Fortescue tiene dos áreas de exploración en la provincia. Una es Nacimiento, en Iglesia, cerca de Rodeo; la otra es Susana, en Calingasta, con sectores que superan los 4.600 metros de altura.
Ambos proyectos están en una etapa temprana y apuntan a minerales ligados a la transición energética. Mientras tanto, la empresa sigue bajo la lupa por un debate que en la minería australiana viene levantando temperatura: acoso, discriminación y ambiente laboral, todo junto y sin pedir permiso.

