En los colegios preuniversitarios de San Juan, la preocupación de las familias ya se siente fuerte puertas adentro. Padres y madres de alumnos de los tres establecimientos de la Universidad Nacional de San Juan dijeron que están evaluando ir a la Justicia con un recurso de amparo para reclamar por el derecho a estudiar, después de una seguidilla de paros que, aseguran, dejó a los chicos con un fuerte atraso.
Verónica Figueroa, que representa a las familias y tiene hijos en uno de los colegios, cuestionó que las medidas de fuerza sigan afectando el calendario escolar y remarcó que el impacto sobre los estudiantes ya es grande. Según el relevamiento que hicieron las familias, desde que arrancó el ciclo lectivo se acumularon alrededor de 30 días sin clases.
Figueroa detalló que en marzo hubo tres días de actividad, en abril diez, en mayo 13, en junio una semana de paro, en julio 12 días por el receso invernal y que en agosto llevan nueve jornadas de clases. En ese marco, sostuvo que mandar tareas o guías por internet no reemplaza una clase presencial y que la pérdida de contenidos no se resuelve solo con trabajo virtual en casa.
La preocupación también pasa por lo que viene. Las familias advierten que los más complicados son los estudiantes que están cerca de egresar, porque la falta de contenidos puede pegarlos de lleno en su ingreso a la universidad. Además, Figueroa contó que algunas familias ya analizan retirar a sus hijos de los colegios preuniversitarios, aunque aclaró que otros quieren seguir por el sentido de pertenencia y los vínculos que construyeron con sus compañeros.
Otro punto que encendió alarmas es el de presuntas situaciones de señalamiento hacia alumnos cuyos padres participan de los reclamos. Figueroa dijo que habría estudiantes identificados dentro de las instituciones por las expresiones públicas de sus familias y señaló que eso podría traer consecuencias en su recorrido escolar. Según indicó, esas situaciones se registrarían en los tres colegios y, si reúnen pruebas, las familias podrían avanzar con presentaciones formales.
Mientras tanto, volvió a tomar fuerza la idea de presentar un amparo para pedir que se garantice el derecho a la educación. Verónica Figueroa explicó que retomarán el contacto con abogados que ya acompañaron a las familias y que deberán revisar cómo avanzar y qué costos tendría una eventual presentación judicial.
La representante de los padres aclaró que el reclamo no desconoce la discusión salarial docente, pero insistió en que hay que buscar una salida que permita sostener las clases. Todo esto ocurre en medio de una nueva semana de medidas de fuerza en el ámbito universitario, con el normal funcionamiento de los colegios preuniversitarios otra vez en jaque.

