La repavimentación de la Avenida de Circunvalación sigue a paso firme, pero con una escena que hizo levantar la ceja a más de uno: aparecieron desniveles en el tramo ya abierto. Fue en el sector entre General Acha y Urquiza, donde algunos automovilistas notaron ondulaciones en la nueva carpeta asfáltica.
Desde el Ministerio de Infraestructura salieron a explicar la jugada. Aclararon que la habilitación al tránsito no quiere decir que la obra esté cerrada del todo, sino que forma parte del esquema para avanzar sin dejar toda la avenida patas para arriba.
También señalaron que el propio paso de los vehículos ayuda a que la mezcla asfáltica termine de asentarse. Primero actúa la maquinaria, después el tránsito hace lo suyo, y el material sigue acomodándose con el uso cotidiano.
Además, remarcaron que la Circunvalación venía arrastrando más de cuatro décadas sin una intervención integral. Con ese historial encima, no es raro que aparezcan deformaciones previas que se noten en algunos sectores de la superficie nueva.
El plan contempla una revisión general cuando terminen los trabajos en los dos anillos. Ahí van a mirar todo el pavimento y corregir los puntos donde aparezcan desniveles, fallas o defectos. O sea, todavía no está para sacar brillo y festejar, ¿no?

