La investigación por la tragedia aérea en Valle Fértil sigue sumando piezas, y la cosa va tomando otro color. La hipótesis de una falla mecánica del helicóptero pierde fuerza, mientras la Justicia intenta reconstruir qué pasó en los últimos minutos del vuelo.
Con los primeros elementos de la causa sobre la mesa, los investigadores sostienen que el Bell 412EP estaba operativo y en buenas condiciones al momento del siniestro. O sea: por ahora, el problema no vendría por el lado de la máquina.
La línea que más peso gana apunta a un posible error humano, aunque todavía no hay una conclusión cerrada. En criollo, la pericia sigue y nadie quiere apurarse a dar el veredicto antes de tiempo.
La niebla también quedó bajo la lupa. Ese día, en el norte de San Juan había una neblina pesada y poca visibilidad, un combo que le complicó el panorama a la tripulación.
La reconstrucción preliminar marca que el piloto habría intentado un descenso de emergencia y, en esa maniobra, la aeronave habría impactado de costado contra una formación rocosa. Después, el helicóptero habría rozado una elevación montañosa, perdió estabilidad y terminó cayendo.
La Justicia Federal ahora trabaja con la ubicación de los restos, las pericias toxicológicas y el análisis de la caja negra. Todo eso debería ayudar a ordenar el rompecabezas, porque por ahora la historia sigue con partes sueltas y más de una pregunta picando, ¿no?
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