La Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan movió la ficha: la apertura de los negocios el lunes 9 de noviembre será optativa. Con el feriado nacional por la visita del Papa, cada comerciante decidirá si levanta la persiana o se guarda la llave.
La idea, según explicaron, es cuidar la rentabilidad en un momento bravo para el sector. Entre los costos operativos altos y la baja venta de los últimos fines de semana largos, muchos locales vienen haciendo cuentas con la calculadora en una mano y la esperanza en la otra.
La medida alcanza a los comercios del microcentro de San Juan y también a las distintas zonas comerciales de la provincia. No hubo una orden única para todo el rubro: cada negocio hará su propio balance, como quien mira el tiempo antes de salir de casa.
Eso sí, los que abran deberán respetar las leyes laborales vigentes y el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) del Sindicato de Empleados de Comercio. En criollo: si hay puertas abiertas, también tienen que estar en regla los papeles y las condiciones de trabajo.
Desde la cámara creen que la mayoría de los locales del microcentro y de los barrios comerciales va a permanecer cerrada. ¿Será otro feriado con persianas bajas y calles medio quietas, o alguno se la juega igual?

