La historia de Miguel Horacio Olguín, jubilado sanjuanino de 72 años, dio un vuelco que emocionó a todos. El hombre había contado las trabas burocráticas y el costo imposible de los audífonos que necesitaba con urgencia. Y cuando parecía que seguía chocando contra la misma pared, apareció una mujer que decidió ayudarlo en silencio.
La vecina, que prefirió mantenerse en el anonimato, le donó los audífonos y le devolvió una parte clave de su vida cotidiana. Miguel, con la voz quebrada, grabó un mensaje para agradecer el gesto que lo dejó profundamente conmovido. “Muchas gracias a la señora que me ha donado estos audífonos, ya que me hacían mucha falta, porque esto es como un ciego sin bastón”, expresó.
Días antes, el jubilado había contado que llevaba más de dos meses intentando conseguirlos a través de PAMI, pero entre demoras y problemas administrativos no lograba avanzar. También había explicado que el valor de los dispositivos rondaba los 3.200.000 pesos, una cifra imposible de cubrir con una jubilación mínima. Por eso, la ayuda cayó como un alivio enorme en medio de tanta espera.
Después de recibir la donación, Miguel volvió a apuntar contra la falta de respuestas de la obra social y remarcó que el gesto de esa mujer le cambió todo. “Aquí se ha portado muy bien la señora, ya que el PAMI no ha querido darme los audífonos”, dijo sin rodeos. Y todavía emocionado, confesó que pasó la noche pensando en ese acto solidario: “Anoche no he dormido pensando en usted, señora. Yo sé que es algo anónimo, pero se lo voy a agradecer toda la vida”.
Antes de cerrar su mensaje, el sanjuanino dejó una bendición cargada de gratitud para la mujer que lo ayudó sin buscar aplausos ni reconocimiento. “Que a usted le dé 10.000 veces más de lo que usted me ha dado a mí. Gracias, señora”, concluyó, con una emoción que se sintió de punta a punta.

