El mundo vitivinícola de San Juan recibió una noticia tristísima: Rafael Vargas hijo, de 47 años, murió el domingo mientras participaba de una maratón en Brasil. El caso tomó estado público en las últimas horas por su vínculo con el dirigente sanjuanino Rafael Vargas, una figura muy conocida en la actividad productiva de la provincia.
Según trascendió entre allegados, los organizadores de la competencia advirtieron que Vargas no había llegado a la meta y empezaron a buscarlo. Finalmente, encontraron su cuerpo sin vida en un zanjón. Por ahora, la causa de muerte sigue sin confirmación oficial y todo queda sujeto a los estudios forenses que deben hacer las autoridades brasileñas.
Las primeras versiones que circulan entre personas cercanas a la familia hablan de un posible infarto mientras corría, aunque esa hipótesis todavía no fue confirmada. También se supo que Vargas vivía en Brasil junto a su esposa y sus dos hijos, y que trabajaba como licenciado en Genética en una droguería de ese país.
La noticia pegó fuerte en la comunidad rural sanjuanina por el peso de la trayectoria de su padre, Rafael Vargas, quien fue interventor del Grupo Greco en la década de 1990 y también ocupó la vicepresidencia del Instituto Nacional de Vitivinicultura durante las gestiones de Jorge Escobar y Alfredo Avelín. Hoy integra como vocal la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan.
Desde esa entidad expresaron su dolor con un comunicado en el que acompañaron al directivo y a toda su familia en este momento tan duro. El mensaje se multiplicó entre productores, dirigentes y gente ligada de toda la vida a la vitivinicultura sanjuanina, que en estas horas sigue pendiente de lo que digan las autoridades de Brasil y de cómo seguirá la situación de la familia.

