Este viernes a las 17.30, la Biblioteca Chirapozú va a ser escenario de una propuesta bien directa: caminar con los ojos vendados y un bastón. La idea es sentir, aunque sea un rato, las trabas que enfrentan a diario las personas con ceguera y baja visión.
La actividad se hará en avenida Libertador 248 Oeste y arranca en la entrada de la biblioteca. Después, quienes se sumen harán una vuelta a la manzana y seguirán con una charla sobre autonomía, accesibilidad y formas de ayudar sin invadir.
Ariana Ruiz Clavijo, delegada de la organización de baja visión, explicó que buscan que el público experimente de primera mano cómo se desenvuelven las personas ciegas en su vida cotidiana. La propuesta también apunta a dejar consejos prácticos para relacionarse mejor con alguien que tiene dificultades visuales.
Ruiz Clavijo remarcó que las barreras siguen existiendo, más allá de la autonomía de cada persona. Veredas rotas, mesas en lugares incómodos y sillas mal ubicadas pueden complicar bastante el paso, así que no todo depende de la buena voluntad de uno solo.
La jornada cerrará adentro de la biblioteca, con una charla y un pequeño ágape para compartir entre los asistentes. La invitación es simple: acercarse, escuchar y entender que a veces un gesto chiquito cambia bastante el panorama, ¿no?

