Los Bomberos Voluntarios de Pocito metieron otra pieza al rompecabezas: sumaron una autobomba de origen alemán y ya van cinco vehículos en total. La compra se hizo con recursos propios, sin esperar que caiga del cielo.
Agustín Moya, integrante de la institución, dijo que la unidad era necesaria para ampliar el equipamiento y responder mejor ante emergencias. En un servicio como ese, cada herramienta cuenta y bastante.
La historia del cuartel también tiene su recorrido. La institución fue creada hace 15 años y lleva 10 años de actividad operativa, con una década de esfuerzo encima. Hace diez años mostraban su primera movilidad y, de a poco, fueron armando un parque automotor que hoy ya suma cinco vehículos.
La nueva autobomba servirá para reforzar tareas de prevención y para estar mejor parados ante los escenarios de riesgo previstos durante la temporada de El Niño. Porque cuando el clima se pone bravo, mejor no andar con la lengua afuera ni con el equipo corto.
Pero todavía queda una cuenta pendiente: terminar la construcción del cuartel. Ese objetivo sigue en pie desde los comienzos y, mientras tanto, los bomberos siguen laburando para crecer por todos lados. ¿La próxima buena noticia será la obra terminada?

