Este viernes, San Juan cerró el 3º Simposio de Actualización Archivística con una agenda bien metida en el futuro. El encuentro llevó por nombre “IA, transformación e innovación para los archivos del futuro”.
La movida la organizó el Ministerio de Gobierno y juntó temas que hoy no se pueden dejar pasar: inteligencia artificial generativa, ética y protección de datos personales. También hubo espacio para reconstrucción histórica y experiencias de organización documental.
El director general del Archivo General de la Nación, Emilio Perina, habló del impacto de las nuevas tecnologías en la tarea archivística. Dijo que no hace falta renunciar a la tecnología, sino usarla bien para mejorar la vida pública.
Perina también remarcó que los documentos son fuentes fiables de información y que sirven para la seguridad, la transparencia administrativa y la memoria individual y colectiva. O sea, no son papeles juntando polvo: guardan historia, derechos y hasta un poco de orden en el quilombo.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Juan José Dubos, puso el foco en el rol de los archivos dentro del funcionamiento democrático del Estado. Señaló que la inteligencia artificial puede ayudar al archivista, pero no reemplaza los procesos técnicos, el contexto ni la ética archivística. ¿La posta? Modernizarse, sí; improvisar, ni ahí.

