El canciller Pablo Quirno dejó una señal bien clara este jueves: si el Mercosur no acompaña la apertura, la Argentina seguirá por su cuenta. Lo dijo al hablar en el Council de las Américas, en esta capital, con un mensaje de esos que no dejan mucho margen para la vuelta.
“No tenemos tiempo que perder”, soltó Quirno, y remarcó que el país quiere más socios. Aclaró que la idea es hacerlo con el bloque regional, pero si no aparece la misma velocidad, avanzarán “bilateralmente”.
El canciller también tiró una comparación con el pasado político. Recordó que hace dos décadas el kirchnerismo celebraba en Mar del Plata el “Alca, al carajo”, y contrapuso eso con los acuerdos que hoy, según dijo, se cierran con Estados Unidos.
Después, Quirno aseguró que la Argentina “volvió a pensar en grande” y vinculó ese rumbo con la llegada de Javier Milei al Gobierno. Dijo que se abrió un horizonte de prosperidad y que ahora toca sostenerlo con decisiones que den resultados en el tiempo.
También mencionó el acuerdo firmado con la Unión Europea, que todavía necesita aprobación parlamentaria. Y cerró con una definición política: el triunfo en las urnas de octubre pasado, según planteó, les da fuerza para llevar la apertura argentina “mucho más lejos”. ¿Se viene una Argentina con menos espera y más trato directo?

