La planta de Plantium cerró este viernes en Villa Constitución, Santa Fe, y dejó sin trabajo a más de 100 personas. La postal fue de las que pegan fuerte: los empleados llegaron a su horario y se toparon con candados en la puerta.
Los telegramas de despido ya habían salido la noche anterior, pero la mayoría se enteró recién al llegar. La firma fabrica tecnología para el agro, sobre todo pilotos automáticos para maquinaria agrícola, y venía arrastrando una crisis pesada.
Desde el sector apuntan a varios factores: la competencia de productos chinos, la caída de dos compradores grandes, Pauny y Metalfor, y un tipo de cambio atrasado. La noticia, encima, cayó en la misma semana en que se conoció otro problema de Pauny, la fabricante de tractores de Las Varillas, Córdoba.
El sindicato contó que mientras todavía se discutían salidas para la crisis, la empresa mandó 84 telegramas. Para Fulvio Monti, del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución, eso cambió todo: “Si estaba negociando retiros voluntarios y mandó despidos, era evidente que no nos podía pagar”, dijo.
La tensión subió en una reunión convocada con los trabajadores. Según Monti, el dueño habló de seguir, pero achicando la estructura, y de esperar una mejora el año próximo. El problema es que, mientras tanto, quedaron 84 familias mirando la puerta cerrada y esperando una respuesta. ¿Y ahora quién pone la cara por esa indemnización?

