Che, no te distraigas con esto pensando que es chamuyo de tribunal. El 25 de noviembre se vota en el Foro de Abogados y lo que está en juego es nada menos que quién mete la cuchara para elegir a los próximos jueces y fiscales de San Juan.
La pelea es por dos sillas en el Consejo de la Magistratura, el organismo que no nombra jueces directamente pero evalúa candidatos y manda las ternas a Diputados. O sea: la puerta de entrada a la Justicia pasa por ahí.
Del lado oficialista va Abogacía Activa, con Franco Montes y Daniela Sánchez, el espacio que conduce José Salinas. Enfrente aparece la dupla de Sofía Lloveras y Marcos Bologna, que junta a Abogacía Transformadora con los abogados del justicialismo.
Se renuevan los lugares de Valeria Torres y Raúl Acosta, que entraron hace cuatro años por los Abogados Justicialistas. La cosa es que armaron su propio juego y no jugaron para el PJ, así que el peronismo siente que ahí perdió representación.
El Consejo tiene cinco integrantes: uno de la Corte, uno del Ejecutivo, un diputado y los dos abogados. Para decidir algo hacen falta tres votos, así que la banca de la matrícula puede ser la que empuje la balanza de un lado o del otro.
En las listas de suplentes quedaron José Becerra y Valeria Pérez por el oficialismo, y Mauricio Gallardo y Vanesa Coria por la oposición. Letra chica, pero ahí también se cocina poder.
El armado de las listas tuvo flor de vueltas. Al principio parecía que iban a competir hasta tres sectores: Abogacía Activa, Abogacía Transformadora y el Foro Independiente de Marcelo Arancibia.
El peronismo, con Marcelo Álvarez como uno de los que mueve los hilos, venía negociando una alianza con gente ligada al exintendente Emilio Baistrocchi. Esa unión ya había funcionado en otra votación: la del Jurado de Enjuiciamiento, donde Sergio Tapia y Viviana Quero fueron los titulares opositores, con Mabel Chiconi y Martín Vega de suplentes, contra Pablo Vila y Alejandra Fili de Abogacía Activa.
Pero con Arancibia la cosa se trabó. Pedía que la diputada Fernanda Paredes se comprometiera en público a bancar cambios como examen escrito para los aspirantes a jueces, puntaje por antecedentes y entrevistas públicas.
Esa señal nunca llegó y el acuerdo se cayó. Resultado: el peronismo armó su lista con Lloveras y Bologna, sin Arancibia adentro.
La previa le sonríe al oficialismo: Claudia Sarmiento, identificada con la Lista 3, se bajó hace poco un triunfo como representante de los abogados sanjuaninos ante el Consejo de la Magistratura de la Nación. Ahora es una de las caras fuertes del PRO en la matrícula.
Quedan dos jugadores sueltos que no están en ninguna boleta pero pueden mover el amperímetro: Marcelo Arancibia por un lado, y Fernando Patinella, referente libertario, por el otro. Ninguno necesita pegar un cartel para influir, les alcanza con avisarle a los suyos para dónde votar.
Si gana el peronismo con Lloveras y Bologna, recupera algo de peso que sentía perdido estos cuatro años, aunque para mandar solo le va a hacer falta sumar algún otro voto. Si se impone Abogacía Activa con Montes y Sánchez, el oficialismo del Foro se queda con las dos sillas y festeja a lo grande.
Al final, la Justicia también tiene su cuarto oscuro. ¿Vos a quién le darías la cucharita para que revuelva el guiso judicial?

