La diputada Marcela Pagano denunció penalmente al ex ministro de Transporte Franco Mogetta por la adjudicación de las principales autopistas nacionales. El ruido grande está en que el tramo más codiciado terminó en manos de una empresa ligada a su familia.
Según la presentación, Mogetta llegó al gobierno por un acuerdo entre Milei y Juan Schiaretti. En ese cargo tenía una misión pesada: achicar la diferencia entre el boleto de Córdoba y el AMBA, aunque el resultado fue bastante relativo.
Antes de irse de Transporte, el Gobierno firmó el decreto para concesionar toda Corredores Viales SA, la empresa estatal que manejaba las rutas con peaje del país. Y ahí apareció el plato fuerte: el Tramo Centro, de 681,92 kilómetros, quedó en manos de la familia Mogetta.
Ese corredor incluye la Ruta Nacional 9 entre Rosario y el acceso a Córdoba, además de tramos de las rutas nacionales 19 y 34. Pagano sostiene que el programa fue anunciado, diseñado y estructurado durante la gestión del denunciado, con pliegos y convocatoria ya preparados.
La diputada también citó una investigación de El Disenso sobre licitaciones ganadas por la empresa familiar en Catamarca. Y encima, según su planteo, Mogetta era accionista al asumir y en 2024 habría cobrado dividendos: ¿casualidad o negocio demasiado bien acomodado?

