El gobernador Marcelo Orrego anunció la transformación de 24,5 kilómetros de la Ruta Nacional 20 en una autopista entre calle Gorriti, en Santa Lucía, y el acceso a Caucete. La obra tendrá dos calzadas separadas, dos carriles por sentido y un plazo de ejecución de 36 meses.
La movida no es menor: el plan incluye colectoras, puentes y cruces a distinto nivel. Según explicó el mandatario, el financiamiento saldrá del bono provincial, ese que ahora empieza a tomar forma en asfalto, hormigón y laburo pesado.
Orrego puso el foco en la seguridad vial y remarcó que el corredor viene siendo pedido hace décadas. También recordó que allí se registraron 39 víctimas fatales en siniestros de tránsito, un dato que le pone seriedad al anuncio sin vueltas ni verso.
La nueva traza conectará Santa Lucía, 9 de Julio, 25 de Mayo y Caucete, además de ordenar el paso de cargas y el acceso al aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento. O sea, no es solo una ruta más: es una de esas obras que, si sale bien, te cambian el mapa del movimiento diario.
El proyecto prevé puentes en la Rotonda del Gaucho, el acceso al aeropuerto y el ingreso a 9 de Julio, además de un puente de unos 35 metros en calle La Plata. También habrá uno nuevo sobre el río San Juan, de aproximadamente 206 metros, mientras que en el acceso a Caucete se hará una rotonda partida para ordenar el tránsito. ¿Ahora sí se pone en marcha en serio?

